25 agosto 2026

Academia

Comunidad UCN renueva su vocación de servicio en la eucaristía en honor a María Reina

Celebración litúrgica fue presidida por el Vice Gran Canciller, André Hubert Robinet S.J., y concelebrada por el Pbro. Francisco Álvarez Bravo, convocando a autoridades, académicos y funcionarios para profundizar en la identidad y el compromiso institucional.

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Con el propósito de renovar la fe, la identidad y el sentido de misión, la comunidad de la Universidad Católica del Norte (UCN) se congregó en la Capilla Universitaria de la Casa Central en Antofagasta para celebrar la Eucaristía en honor a su patrona, María Reina. La Misa fue presidida por el Vice Gran Canciller de la UCN, P. André Hubert S.J., y concelebrada por el sacerdote asesor, Pbro. Francisco Álvarez, reuniendo a autoridades, cuerpo académico y personal de apoyo en una solemne jornada de oración y encuentro.

Durante su homilía, el P. André Hubert S.J. profundizó en el significado espiritual del patronazgo de María Reina sobre la Casa de Estudios, recordando que el título de “Reina” no proviene de un origen aristocrático o terrenal, sino de la humildad y la entrega incondicional. “Llamar a María Reina responde a su condición de ser la primera en ponerse totalmente en manos de Dios. Jesús vino a instaurar un Reino que no se parece a los reinos de este mundo, sino que invita a confiar plenamente en el Señor. María es Reina porque entra de lleno en este Reino a través del servicio”, destacó el Vice Gran Canciller.

Asimismo, la autoridad pastoral enfatizó que contar con María Reina como patrona representa una bendición y, al mismo tiempo, una responsabilidad ética y comunitaria para la UCN. “Ella se preocupa por nosotros y por esta Institución; pero esto exige de nuestra parte ponernos a prueba para servir con la misma obediencia y entrega, disponiendo nuestras vidas al servicio del Señor y de los demás”, agregó.

ORIGEN E HISTORIA

En su reflexión, el Vice Gran Canciller hizo un repaso histórico sobre el origen de esta advocación en la Universidad, recordando que los sacerdotes fundadores decidieron encomendar la misión educativa y humanista de la Institución bajo el amparo de María Reina.

Recordó además los detalles de la Capilla Universitaria, donde Renato Hasche S.J. plasmó en su momento las inscripciones bíblicas en latín, hebreo y griego, como un símbolo de la universalidad del conocimiento y la apertura del mensaje evangélico a distintas lenguas y culturas.

Al cierre de la liturgia, Hubert Robinet S.J. renovó la llamada a la Comunidad Universitaria a encarnar en el quehacer diario la respuesta mariana del “Hágase en mí según tu palabra”. “Los invito a que nuestra Universidad se reconozca y actúe verdaderamente como una institución servidora; una universidad que ayuda al Señor y que está al servicio de todas y todos”, concluyó la autoridad universitaria.

Tras la bendición final, la Comunidad Universitaria compartió un chocolate a la salida del templo, propiciando un espacio de diálogo entre quienes asistieron a la conmemoración.