24 agosto 2026

Academia

“Lo que viene ahora es levantar información y evaluación post aluviones”

Geóloga de la UCN realiza intenso trabajo científico luego de la emergencia climática que afectó al Norte del país.

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La tarea inmediata es realizar una evaluación post evento que permita identificar con precisión dónde se iniciaron los procesos”, resalta la académica del Departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad Católica del Norte (UCN), Francisca Roldán Marambio, quien entregó su visión tras lo aluviones que afectaron a la región de Antofagasta durante la semana pasada.

La geóloga y candidata a doctora está actualmente en pleno proceso de recopilación de información y monitoreo en la zona de Antofagasta, en un recorrido que abarca desde la quebrada La Cadena hasta la quebrada La Negra. Esta labor incluye recolección de muestras, visualización de factores condicionantes, toma de datos gráficos referenciales, y levantamiento de imágenes tridimensionales a través del uso de dron.

En este sentido, la experta indicó que, una vez terminada la emergencia inmediata, parte una nueva etapa orientada a conocer y entender las causas del fenómeno. Agregó que ahora surge la necesidad de saber dónde se produjeron las primeras activaciones o dónde comenzó todo, idealmente a partir del trabajo en terreno. “Esto permitirá saber cómo se propagaron los aluviones y qué factores condicionaron su desarrollo. Hay varios factores, porque, si bien evidentemente el aspecto geológico es fundamental, lo ocurrido es multifactorial”, sentenció.

ROCA ROJA Y JORGILLO

La geóloga de la UCN resaltó que la prioridad va a estar en la cuenca Roca Roja y Jorgillo, que fueron las que se activaron finalmente, pero también el trabajo podría incluir la parte oriental del sector Costa Laguna, donde hubo un escurrimiento bastante importante, con incisiones que estuvieron a punto de afectar a la población que vive en el lugar.

La científica indicó que, en términos generales y dentro de los factores que permiten obtener una apreciación y un acercamiento a los elementos condicionantes del riesgo aluvional, existe un elemento bastante importante que son las modificaciones de tipo antropogénicas. “Por ejemplo, lo que son áreas urbanas, zonas de extracción de áridos, acumulación de basura, ripio y zonas mineras, incluso hay un cementerio mascota en Roca Roja. Hay obras viales que muchas veces se hacen y modifican sustancialmente lo que es el sustrato y que finalmente van afectando, ya que muchas veces no se diseñan bien, sobre todo en esa zona”, especificó.

Añadió que es necesario monitorear esta intervención antropogénica, ver posibles obstrucciones e intervenciones que finalmente inciden en la velocidad y potencialidad de destrucción de un aluvión.

Siguiendo esta última idea, puso de relieve que el objetivo también es cuantificar cuáles quebradas fueron activadas, ya que se subestima y se estima bastante mal la activación de cuencas. “Una cosa es que los flujos lleguen finalmente a la zona de desembocadura, y otra es que finalmente hayan desarrollado remociones en masa. Y eso se tiene que constatar, ya que muchas veces las remociones en masa quedan en la parte media o alta de la cuenca y no llegan a la parte de desembocadura y por eso se estiman como no activadas, lo cual es un error”.

Aclaró que este no es un trabajo menor, ya que existen muchas cuencas. “La idea es poder priorizar algunas quebradas y el resto poder realizarlo a través de teledetección. Eso se va a hacer como un trabajo complementario”, sostuvo la investigadora.

ESTUDIOS

La académica señaló la necesidad de hacer análisis de susceptibilidad más detallados para identificar las cuencas con mayor propensión a generar remociones en masa. “Si bien hay un estudio bastante pertinente que es en

plan de aguas lluvia, muchas veces se desestima la totalidad de las cuencas, porque son bastante extensas y eso ya subestima lo que es el caudal que puedan generar”, aclaró.

A lo anterior suma que es relevante poder establecer un análisis profundo y correcto de lo que es la susceptibilidad de las quebradas, pero, por lo mismo, mientras tanto se tiene que estimar cuáles son las prioritarias. “Es una tarea pendiente que hay que hacer”.

Llamó la atención sobre la necesidad de hacer estudios con topografía de alta resolución, observaciones en terreno realizadas por especialistas, información sobre las pendientes, geomorfología, superficie de captación y análisis hidrometeorológico, etcétera. También puso énfasis en el monitoreo de las intervenciones antropogénicas, así como en las obras de mitigación en general.