25 septiembre 2026

Academia

Libro aborda vida y legado de benefactora de la UCN Berta González Moreno

Obra del académico y secretario general de la Universidad Católica del Norte, Dr. Fernando Orellana Torres, fue presentada en Antofagasta.

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La vida y el legado de la gran benefactora y figura clave en la creación de la Universidad Católica del Norte (UCN), aborda el libro “Berta González Moreno (1882-1974). Su participación en la creación de la Universidad del Norte”, cuyo lanzamiento se realizó en la Casa Central de la Institución en Antofagasta.

La obra, escrita por el secretario general de la UCN y académico de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Dr. Fernando Orellana Torres, entrega una completa perspectiva sobre una mujer que con su aporte, generosidad, altruismo y visión de futuro entregó una ayuda clave para la formación de la primera casa de estudios superiores en el Norte de Chile.            

En sus más de 70 páginas, el texto entrega detalles relacionados con sus orígenes familiares y perfil biográfico, así como de las visitas que realizó Berta González a la ciudad de Antofagasta, y su participación en el Acta Fundacional y la formalización de la entonces Universidad del Norte en 1957.

También es retratada su importancia como figura institucional y discursiva de la Universidad en sus primeros años, al igual que su legado patrimonial y bienes inmuebles y muebles donados a la casa de estudios.

El libro, publicado por Ediciones del Desierto, relata los reconocimientos públicos y eclesiásticos que recibió, como el Ancla de Oro y la Medalla Papal, entre otros, y aborda su fallecimiento y el destino final de su voluntad para con la Universidad.

Durante la presentación, el Dr. Fernando Orellana resaltó el significado de la obra. “Es un trabajo que costó elaborarlo, porque casi no había fuentes sobre la señora Berta. Hubo que buscar información en distintos lugares, dentro y fuera de la ciudad, pero queda la satisfacción de poder reunir una cantidad bastante grande de material sobre ella, y poder hacer un libro en homenaje a una persona tan importante para la Universidad”, comentó.

En la oportunidad, el académico resaltó también la figura de la benefactora: “Era una persona de una generosidad enorme, muy inteligente, y que no dudó en entregar toda su herencia a la Universidad, por lo cual creo que merece un sitio en la Institución un poco mayor, aun cuando es muy conocida, faltaba algo más relacionado con su vida”.

VISIÓN DE FUTURO

Por su parte, la rectora de la UCN, Dra. María Cecilia Hernández, destacó la importancia y la trascendencia del legado de la benefactora, el cual se manifestó en dos dimensiones perfectamente articuladas: una valiosa contribución patrimonial y una inquebrantable vocación pedagógica.

“Su generosidad no respondió a una filantropía distante; estuvo guiada por un ideario claro sobre el sentido de la Educación Superior. Para doña Berta, la Universidad no debía ser solo un espacio de instrucción técnica, sino una herramienta de transformación individual y social orientada a preparar a la juventud para ponerse al servicio del bienestar de la región y de la nación”, manifestó la rectora.

La autoridad agregó que, a siete décadas de los inicios de la Universidad, el ideario de doña Berta González Moreno permanece vigente en el quehacer institucional. “Su visión de futuro nos exige seguir formando profesionales íntegros y de excelencia, renovando a diario nuestra vocación de servicio con Antofagasta, con la Macrozona Norte y con todo Chile”, enfatizó.

Estas palabras fueron complementadas por el Arzobispo de Antofagasta y Gran Canciller de la UCN, Monseñor Ignacio Ducasse Medina, quien puso de relieve el rescate de un legado que permanecía olvidado. “El cuadro rescatado es la figura de la señora Berta González Moreno, gran benefactora de la hoy Universidad Católica del Norte, ayer Universidad del Norte. Su legado patrimonial fue, y es sin duda, una oportunidad que permitió hacer nacer esta Universidad y avanzar hacia su consolidación actual. Esta notable mujer conjugó su fortuna con una gran visión y voluntad de dirigir ese patrimonio en bien de la educación particularmente superior y católica. Ese deseo, unido a su generosa donación económica, permitió, como dice el himno institucional, ‘horadar en la áspera cantera tras el neto perfil del desierto, y estrechar la mano del obrero para unir la luz con el sudor’”, resaltó la autoridad eclesiástica.