28 octubre 2026

Actualidad

Con 81 estudiantes certificados concluye con éxito Universidad Personas Grandes 2026

Hombres y mujeres de entre 65 y 90 años, provenientes de distintos sectores de Antofagasta, culminaron su proceso formativo, alcanzando un histórico 85 % de asistencia.

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En una significativa ceremonia que congregó a familias y autoridades locales, el programa Universidad Personas Grandes (UPG), impulsado por la Dirección General de Pastoral y Cultura Cristiana de la Universidad Católica del Norte (UCN), cerró con éxito su año académico 2026.

Ya en su segundo año de funcionamiento, este espacio formativo incrementó significativamente su oferta académica y, por consiguiente, la cantidad de participantes. Durante el ciclo, se dictaron los cursos de Alfabetización Digital, Comunicación Asertiva y Afectiva, Crear para Contar, Habitabilidad en la Vejez, Personas Grandes, Comunidades Vivas, Aproximación a los Lenguajes Artísticos y Relaciones Intergeneracionales.

La iniciativa tiene como objetivo principal fomentar el aprendizaje a lo largo de toda la vida, propiciando el encuentro y promoviendo el envejecimiento activo. Lejos de los estereotipos tradicionales, los estudiantes demostraron una vitalidad admirable, logrando un histórico 85 % de participación a lo largo del año.

El hito de cierre comenzó con las palabras de la rectora de la UCN, Dra. María Cecilia Hernández, quien fue enfática en señalar el valor de esta instancia: “Este hito no es solo la culminación de un ciclo de talleres, sino la celebración de la vida, el encuentro y la voluntad inquebrantable de seguir aprendiendo. Ustedes nos han dado una lección magistral de vitalidad, demostrando que el deseo de descubrir y aportar a la sociedad se mantiene intacto”.

Acto seguido, la directora general de Pastoral y Cultura Cristiana de la UCN, Erika Tello Bianchi, destacó con emoción la perseverancia de los graduados. “Este programa surge de una convicción profundamente cristiana: la dignidad y el aprendizaje no tienen límites de edad. Desde la Pastoral impulsamos la UPG con la certeza de que necesitábamos entregar un modelo de educación integral, donde nuestras personas grandes recibieran herramientas concretas para fortalecer su autonomía y recuperar su rol como líderes en sus propias comunidades”, afirmó.

Por su parte, el trabajo de la Universidad encontró un fuerte eco en el sector privado. En representación de Antofagasta Minerals -empresa aliada y comprometida con el desarrollo social de la región-, su jefa de Relaciones Institucionales Norte, Rosa Salas Núñez, brindó un mensaje de orgullo y reafirmó el compromiso de la compañía de continuar apoyando a la UPG.

La jornada también tuvo espacio para el arte. Durante la ceremonia, se presentó el coro “Ecos del tiempo, melodías del alma” -agrupación que reúne a la Casa Norte, Casa Sur y Casa Comunal de adultos mayores-, el cual preparó un repertorio seleccionado especialmente para honrar a los estudiantes.

Asimismo, se hizo entrega del Premio “Excelencia UPG”, galardón que busca ensalzar el rendimiento académico, el compañerismo y el liderazgo. En esta versión, las galardonadas fueron Mireya Rodríguez y Rosa Catalán (curso Crear para Contar), Ruby Martínez (Relaciones Intergeneracionales), y Juana Atenas López, Mirtha Arellano Bordones y Ana Muñoz (Personas Grandes, Comunidades Vivas).

Nada de esto habría sido posible sin el cuerpo docente que acompañó cada jornada sabatina. En representación de los académicos, el Dr. José Guerra Ramírez compartió una breve reflexión, agradeciendo el compromiso de un equipo integrado además por Jessica Olarte, Walter Terrazas, Carolina Delgado, Aníbal Catrilaf, Viviana Pérez, Natalia Vitalic y Pedro Robles.

TESTIMONIOS

Finalmente, el evento alcanzó su punto más emotivo con la entrega de los certificados a quienes superaron el 70 % de asistencia exigido.

Mariana Ayala López, del taller de Comunicación Asertiva y Afectiva, resumió el sentir de la generación: “Estoy muy agradecida y feliz. Poder volver a estudiar y caminar nuevamente por las aulas de una universidad ha sido una experiencia hermosa; un verdadero desafío para nosotras en esta etapa dorada de la vida. Me voy con una inmensa felicidad y, a la vez, con la nostalgia de extrañarlos”.

En la misma línea, Ana Rosa González añadió: “De cada taller saqué una enseñanza muy favorable para mi vida y entendí, con mucha emoción, que nunca es tarde para aprender algo nuevo. Estaré agradecida por siempre”.

Por su parte, Teresa Verasay González y Yanet Godoy Lay coincidieron en el profundo agradecimiento hacia los jóvenes voluntarios, guías y profesores. “Me llevo un recuerdo inmenso y tengan la seguridad de que estaré nuevamente ahí el próximo año”, sentenció la alumna UPG.