13 julio 2026
13 julio 2026
ActualidadAnalizaron el rol del capital humano avanzado en el desarrollo de Antofagasta
Conversatorio organizado por el MBA UCN junto a El Mercurio de Antofagasta, convocó a diversos actores regionales para reflexionar sobre los desafíos en materia de formación, atracción y retención de talento especializado.
Con el propósito de generar un espacio de reflexión sobre el futuro de la región de Antofagasta y el papel que desempeñará el capital humano avanzado en su desarrollo, el MBA de la Universidad Católica del Norte (UCN), en conjunto con El Mercurio de Antofagasta, realizaron el conversatorio “Antofagasta 2035: El rol estratégico del capital humano avanzado frente a los desafíos regionales”. La instancia reunió a diversos representantes regionales para analizar uno de los principales desafíos que enfrenta el Norte del país: desarrollar, formar y retener talento altamente especializado para responder a las transformaciones económicas, sociales y tecnológicas que marcarán el futuro de la zona.
La actividad permitió fortalecer el diálogo entre distintos actores del ecosistema regional, promoviendo una visión compartida sobre el desarrollo de Antofagasta y abordando temas como la descentralización, el fortalecimiento del talento local, la retención de profesionales capacitados, la capacidad regional para la toma de decisiones y la necesidad de avanzar hacia una mayor diversificación productiva basada en el conocimiento.
En la oportunidad, se desarrolló un panel de conversación integrado por Diego Espinoza, líder de Recursos Humanos de Escondida | BHP; Carlos Sainz, director ejecutivo de CEDUC UCN; Antonio Sánchez, presidente de la Cámara de Comercio de Antofagasta; José Antonio Díaz, director Ejecutivo de Fundación Minera Escondida (FME); y Cristian Morales, director general de Postgrado de la UCN. Como moderador actuó el director de El Mercurio de Antofagasta, Víctor Toloza.
Al inicio de la jornada, el director del MBA UCN, Nelson Fernández, destacó que esta iniciativa se enmarca en la conmemoración de los 30 años del programa, uno de los más antiguos de la Universidad, agradeciendo la participación de destacados representantes del mundo público y privado, además de la alta convocatoria que tuvo la actividad.
Enfatizó que el principal desafío de la región trasciende sus recursos naturales y se centra en las personas que liderarán las transformaciones de los próximos años. “El desafío que enfrentamos al 2035 trasciende nuestros recursos naturales. La verdadera pregunta que debemos hacernos es quiénes liderarán, gestionarán e innovarán esta nueva economía basada en la minería inteligente, el litio, el hidrógeno verde y la logística internacional. La respuesta apunta a las personas, pero el desarrollo regional dependerá de poder desarrollar, formar y retener el capital humano avanzado, profesionales que sean capaces de transformar conocimiento en innovación, producción y bienestar para la comunidad”, señaló.
PANEL
Durante la apertura del conversatorio, el director general de Postgrado de la UCN, Cristian Morales, presentó el contexto que dio origen a la iniciativa, invitando a reflexionar sobre quiénes serán los encargados de operar, gestionar, innovar y liderar la Antofagasta del año 2035. En ese sentido, explicó que el futuro económico de la región debe proyectarse más allá de la minería tradicional, considerando el crecimiento de industrias vinculadas al hidrógeno verde, las nuevas tecnologías y los cambios demográficos que, a nivel mundial, impulsarán una importante transformación del mercado laboral.
Asimismo, indicó que este escenario demanda profesionales con nuevas competencias y una formación integral que les permita responder a desafíos cada vez más complejos. “Es necesario ir formando capital humano especializado y capaz de desarrollar tareas frente a los desafíos actualizados a nivel regional o mundial, con ciertas habilidades que son demandadas y que los centros de formación han repensado, volviendo a características de la antigua universidad, resurgiendo las humanidades, la filosofía o artes liberales como nuevas habilidades para los profesionales, ya que el conocimiento tradicional existe y está a su alcance”, afirmó.
En su exposición también abordó fenómenos como la escasez de mano de obra especializada, la movilidad de profesionales, la creciente demanda de minerales críticos, la automatización, el impacto de la inteligencia artificial y el aporte del talento senior. Junto con ello, se refirió a la denominada “paradoja de Antofagasta”, señalando que la región cuenta con condiciones únicas a nivel mundial, como su liderazgo en cobre y litio, su potencial para el desarrollo del hidrógeno verde, su radiación solar, infraestructura científica y ubicación estratégica como puerta del Corredor Bioceánico Capricornio. Sin embargo, también enfrenta importantes desafíos relacionados con la formación especializada, la fuga y conmutación del talento, la baja diversificación productiva, las dificultades para transformar conocimiento en nuevas industrias y las brechas de bienestar que limitan la atracción y permanencia de profesionales.
En tanto, el director ejecutivo de Fundación Minera Escondida, José Antonio Díaz, remarcó que entre los desafíos que enfrenta Antofagasta, el desarrollo del capital humano es una tarea que comienza desde la infancia y se fortalece a lo largo de toda la vida. “En la Fundación impulsamos oportunidades para que niños, niñas, jóvenes y adultos desarrollen habilidades que les permitan desenvolverse en un mundo en constante cambio. Pero este desafío no se aborda de manera aislada; requiere fortalecer el tejido social y una articulación efectiva entre el sector público, el privado, la academia y la sociedad civil. Solo trabajando de manera colaborativa podremos formar el talento que la región necesita para construir un desarrollo sostenible e inclusivo”, indicó.
En la conversación, los panelistas analizaron estas temáticas desde sus respectivos ámbitos de experiencia, compartiendo visiones sobre las oportunidades y desafíos que enfrenta Antofagasta para consolidarse como una región capaz de desarrollar, atraer y retener capital humano avanzado. El diálogo permitió relevar la importancia de fortalecer la colaboración entre la academia, el sector productivo y las instituciones públicas para impulsar un desarrollo sostenible y responder a las necesidades que planteará el escenario regional durante la próxima década.








