23 junio 2026
La ingeniería de software frente a la programación automática de ideas
El viejo perfil del ingeniero de software, experto en patrones de diseño, arquitectura clásica y dominio profundo de un lenguaje de programación específico, probablemente irá desapareciendo o, al menos, transformándose de manera significativa. Poco a poco estamos dando paso a una forma distinta de construir software: la programación automática de ideas, donde el valor principal […]
Columna de
Dr. Juan Bekios Calfa
Académico de la Escuela de IngenieríaEl viejo perfil del ingeniero de software, experto en patrones de diseño, arquitectura clásica y dominio profundo de un lenguaje de programación específico, probablemente irá desapareciendo o, al menos, transformándose de manera significativa. Poco a poco estamos dando paso a una forma distinta de construir software: la programación automática de ideas, donde el valor principal ya no está únicamente en escribir código, sino en formular correctamente el problema, diseñar una solución conceptual y guiar a herramientas de inteligencia artificial para implementarla.
Durante mucho tiempo pensé que esta idea tenía una debilidad evidente: la mantención del software. Crear una primera versión podía ser relativamente fácil, pero mantener, corregir, extender y refactorizar sistemas complejos seguía pareciendo una tarea reservada para ingenieros con mucha experiencia. Sin embargo, herramientas actuales como Claude, Codex y otros asistentes avanzados de programación están comenzando a cambiar también ese escenario. Hoy es posible refactorizar código, reorganizar módulos, mejorar estructuras y corregir errores con una facilidad que hace algunos años parecía impensable.
Mi principal preocupación sigue estando en los grandes proyectos de software. En ellos, la complejidad no solo está en el código, sino también en la arquitectura, las dependencias, la evolución del sistema, la deuda técnica, la seguridad, la escalabilidad y la coordinación entre equipos. En ese tipo de escenarios, la experiencia de los “viejos ingenieros de software” probablemente seguirá siendo fundamental, aunque su rol cambie: menos centrado en programar línea por línea y más enfocado en diseñar, validar, supervisar y tomar decisiones técnicas críticas.
La realidad actual, sin embargo, es difícil de ignorar. Cualquier persona con algunas nociones básicas de programación, una idea razonablemente clara y acceso a herramientas de inteligencia artificial puede desarrollar software de pequeña e incluso mediana complejidad. Esto no significa que la ingeniería de software desaparezca, sino que se está desplazando hacia un nuevo tipo de habilidad: saber convertir ideas en especificaciones, especificaciones en sistemas funcionales y sistemas funcionales en soluciones mantenibles.
Dr. Juan Bekios Calfa
Académico de la Escuela de Ingeniería


Imagen: Creative Idea Bulb Concept over Computer Keyboard by GoldenDayz