Preguntas Frecuentes

El trabajo que se debe desarrollar para asignar créditos a un plan de formación parte de una premisa muy simple: un año académico tiene un número de semanas dado y un estudiante dispone de un número limitado de horas a la semana para sus estudios (aplicación del P1). No obstante, la ingeniería de detalle puede llegar a ser compleja.

Como establece el P1, el número total de créditos en un año académico, para un programa de estudios conducente a un grado académico o a un título profesional, es de 60. Como consecuencia del P3, este número de créditos debe ser distribuido entre todas las actividades de aprendizaje previstas en el Plan de Estudios correspondiente, en función de la demanda global de trabajo del estudiante.

La asignación de créditos y la estimación del número de horas requeridas para alcanzar los objetivos de aprendizaje de una actividad particular, corresponden a un estudiante dedicado en forma exclusiva a cursar a tiempo completo el programa de estudios, durante un mínimo de 32 y un máximo de 38 semanas en el año académico, de acuerdo a la Tabla 1 (esta es una aplicación del P1).

La unidad de crédito mide el tiempo real de dedicación del estudiante. Por lo tanto, no es el grado de dificultad en forma directa el que determina el creditaje de una actividad. Cada asignatura establece demandas específicas sobre los estudiantes, las cuales se presentan en la descripción o programa de la propia asignatura y en el contexto de una carrera en una institución determinada.

A las actividades extracurriculares que no tienen evaluaciones, o a aquellas que la institución determine de acuerdo a sus políticas educativas.

El profesor cumple un rol fundamental en la implementación del sistema de créditos. En primer lugar es un informante clave a la hora de asignar créditos; asimismo el profesor debe tomar conciencia de las limitaciones de tiempo que se le imponen a las unidades de aprendizaje desarrolladas. Cuando a una unidad se le asigna un número determinado de créditos, se establece la carga de trabajo requerida por el estudiante para lograr los resultados de aprendizaje determinados. El profesor también debe conocer el papel que juega su unidad en el Plan de Estudios y los elementos que aporta al perfil de egreso.

En estos casos, si la diferencia es pequeña, se puede ajustar la asignación de créditos (P4). En cambio, cuando la diferencia es sustantiva, se requerirá modificar los Planes de Estudio para que la carga de trabajo del estudiante esté dentro de los rangos especificados (P1). Por ejemplo, si una carrera tiene una demanda promedio menor a 1.440 horas, es posible que ésta pueda acortar su duración aumentando el volumen de trabajo de los estudiantes. Si, por otro lado, la carrera tiene una demanda promedio superior a 1.900 horas, es posible que se deba extender su duración, para que cada año esté en los rangos previstos, o bien reformular su perfil de egreso y por tanto sus planes de estudio, para ajustarse a este rango.
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