Innovación curricular en el CRUCH

Desde el 2000 al 2010, han ocurrido diversas iniciativas de innovación curricular en las universidades pertenecientes al Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), incentivadas por el programa de Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación Superior (MECESUP) con apoyos institucionales.

Este proceso de innovación curricular del CRUCH, ha considerado desde el inicio, las particularidades institucionales, por lo que han coexistido diversas estrategias que obedecen tanto a la cultura, como a la historia, misión y estructura de cada una de las veinticinco universidades involucradas.. Sin perjuicio de lo anterior, se han buscado estrategias de conjunto que apuntan no sólo al CRUCH sino que a contribuir a la construcción del sistema de educación superior chileno en su totalidad.

El proceso de innovación curricular del CRUCH, tiene como principal propósito:

Mejorar la calidad (efectividad de la enseñanza-aprendizaje) y pertinencia(sintonización con la sociedad) de los títulos y grados que se otorgan, manteniendo la diversidad y autonomía de las instituciones.

Vale la pena mencionar que este proceso ha estado en sintonía con el contexto nacional e internacional, tendientes a explorar nuevas formas de enfrentar los procesos de enseñanza aprendizaje organizados en programas de grados y títulos incrementando la calidad.

Objetivos de Innovación

Los cuatro ejes principales son:

  • La redefinición de las titulaciones y grados, condensada en el instrumento llamado “perfil de egreso”, como el elemento articulador.
  • El reconocimiento del estudiante como centro, otorgando mayor valor al aprendizaje con creciente autonomía y al tiempo que éste dedica para alcanzar logros predefinidos, conceptos operacionalizados en el SCT-Chile.
  • La estructura curricular integradora en la que se incluye una formación general que otorgue apertura al pensamiento, al saber, a la diversidad y a la vida social.
  • La orientación del proceso formativo con una estrategia tal que permita tanto abarcar la enorme cantidad de conocimiento acumulado, como la posibilidad de su renovación continua, formalizada en competencias genéricas y específicas que sean coherentes con los procedimientos de evaluación para el logro de los aprendizajes y que obtengan una gestión de calidad efectiva.